#8M: la oportunidad de “deconstruirnos” como sociedad machista para volver a armarnos en pie de igualdad

El Paro Internacional de Mujeres impone una consigna poderosa: “Si nosotras paramos, el mundo para”, y no es para menos: millones de mujeres de al menos 70 países se plegarán a la jornada de protesta global del #8M.

Su importancia es transversal a todas las actividades, a los sectores público y privado, e involucra a mujeres organizadas y a las que no lo están. Desde el Estado provincial, el gobernador Domingo Peppo ha resuelto acompañar las actividades decretando asueto durante toda la jornada, para permitir a las mujeres que trabajan en la administración pública participar de las actividades que se organicen.

El movimiento que inicialmente fue impulsado por el colectivo Ni Una Menos pero tiene su antecedente más lejano en la huelga de las trabajadoras islandesas de 1975, suma en este segundo año del Paro el reclamo por el aborto legal, seguro y gratuito, y hace foco en las desigualdades de las que son víctimas las mujeres dentro de las sociedades patriarcales, desde su participación en la vida política y los cargos gerenciales en las empresas hasta las distintas formas de discriminación.

En algunos países se trata de una huelga y un boicot de consumo; en otros se hace foco en la brecha salarial, y en otros en la violencia de género y los femicidios. La lista es interminable.

En Argentina, específicamente los ejes son la despenalización del aborto sobre la estimación de que 50 mil mujeres son internadas anualmente por complicaciones relacionadas con abortos inseguros; los femicidios (254 en 2017, una mujer asesinada cada 30 horas); la brecha salarial de género, calculada en un 27 % y agravada por el hecho de que la desocupación golpea más fuerte a las mujeres; el “trabajo doméstico” (el 76 % de las amas de casa no perciben ingresos por ello); y la visibilización de las mujeres trans, contra el “biologicismo” que impone a la genitalidad como determinante de la identidad.

LOS HOMBRES, TAMBIÉN
El Paro de Mujeres no es contra los hombres sino contra el machismo y sus “objetivaciones”, contra el patriarcado y sus marcas en la cultura y en los cuerpos. Por eso los involucra como compañeros de lucha contra las injusticias.

Así, sindicatos de todos los gremios a lo largo y ancho del país, variados ámbitos institucionales y hasta empresas privadas y organizaciones de pymes sumaron su acompañamiento y solidaridad a la jornada, para visibilizar los reclamos y abrir los ojos al conjunto de la sociedad.

Abogamos, desde nuestro lugar, por una profundización de los cambios que exigen “deconstruirnos” para volver a armarnos con auténtica perspectiva de género, en una sociedad más justa e igualitaria.

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